Características principales
La manzanilla es una planta herbácea anual que puede alcanzar hasta 30-60 cm de altura. Sus hojas son finamente divididas, de color verde claro y muy aromáticas. Las flores son pequeñas, similares a margaritas, con pétalos blancos y centro amarillo. Es una planta de crecimiento rápido que forma matas compactas y produce flores durante toda la temporada de crecimiento.
Cuidados básicos
Clima y temperatura: Prefiere temperaturas templadas entre 15°C y 25°C. Es tolerante a variaciones climáticas pero sensible a heladas intensas.
Suelo: Requiere sustratos bien drenados, ricos en materia orgánica y ligeramente ácidos a neutros (pH 6.0-7.0).
Riego: Mantén el sustrato moderadamente húmedo. Riega regularmente, especialmente durante la germinación y floración.
Exposición: Prefiere sol directo o semisombra para una mejor producción de flores y aceites esenciales.
Fertilización: Aplica fertilizante orgánico ligero cada 3-4 semanas durante la temporada de crecimiento.
Poda: Retira flores marchitas para estimular la producción de nuevas flores.
Beneficios
- Medicinal: Sus flores tienen propiedades calmantes, digestivas y antiinflamatorias.
- Culinario: Es muy apreciada para infusiones y tés.
- Aromático: Sus flores desprenden un aroma agradable y característico.
- Ornamental: Sus flores blancas y amarillas son muy atractivas.
- Atrae polinizadores: Sus flores atraen abejas y mariposas.
- Fácil cultivo: Es muy resistente y fácil de mantener.
Problemas comunes
- Pudrición de raíces: Por exceso de riego o sustrato mal drenado.
- Hojas amarillas: Exceso de riego, falta de nutrientes o luz insuficiente.
- Plagas: Puede ser atacada por pulgones, ácaros y trips.
- Enfermedades fúngicas: Por exceso de humedad o mala ventilación.
- Crecimiento débil: Falta de nutrientes o condiciones de luz inadecuadas.
- Flores marchitas: Falta de riego o temperaturas muy altas.
- Caída de flores: Cambios bruscos de temperatura o riego irregular.